Estas pequeñas sabinas como veis no son especiales, pero para mí el tamaño ni nada de eso es importante. Estas sabinas significan mucho para mí ya que estas las planté con la ayuda de mi abuelo el día que cumplí 13 años. Esta especie es muy familiar a mí ya que cuando era pequeño iba con mi abuelo al monte a cazar las perdices y había muchos árboles de este tipo, a mí me gustaban mucho ya que me parecían muy extrañas por su tronco rugoso, el tipo de hojas que tienen... Por esto son muy especiales para mí, porque me recuerdan mucho a mi abuelo, con él aprendí todo lo que sé de la naturaleza. Estas pequeñas sabinas las tengo en la terraza de mi casa pero cuando crezcan un poco más tengo pensado llevarlas al monte y plantarlas junto a mi abuelo donde cogí mi primera perdiz.
Adrián Blasco (4ºC)
miércoles, 17 de junio de 2015
martes, 16 de junio de 2015
PINO DEL ESCOBÓN II
Se trata de un pino negral o laricio monumental que crece en el término de Linares de Mora y que, al calor del desarrollo turístico de la sierra de Gúdar ha sido muy promocionado. Su fácil acceso en coche y la proximidad de una agradable área recreativa hace que reciba la visita varios miles de turistas cada año.
Tiene un diámetro normal de tronco de 140 cm., una altura total de 23 m. y un diámetro de copa de 19 metros. Su copa no tiene el aspecto aparasolado que adquieren los viejos pinos negrales sino que, más bien, tiene forma globosa. Las ramas se concentran en el tercio superior del tronco, aunque muchas de ellas crecen hacia el suelo.
Sus ramas tienen un lustroso follaje y el tronco tampoco presenta problemas mecánicos. En su base muestra cicatrices producidas tras la extracción de tea en el pasado.
En su entorno se ha construido un muro de piedra que no llega a contactar con el trono habiéndose rellenado de tierra y humus. Desconocemos la finalidad de dicha obra. El muro muestra una grieta que tal vez sea debida a la presión que ejerce la tierra sobre el muro que la encorseta al crecer en grosor el tronco.
He elegido este pino porque me ha llamado la atención lo grande que es, tanto de altura como de anchura. Muchas de sus ramas crecen hacia el suelo.
Nunca había visto un árbol parecido, mi hermano y yo nos intentábamos dar la mano alrededor del pino y no lo conseguimos.
Mira en una de las imágenes el coche de mi padre lo pequeño que parece al lado del pino.
Diego Túnez (4º C)
lunes, 18 de mayo de 2015
EL PINO QUE SOBREVIVE A LA ADVERSIDAD, DE ALCALÁ DE LA SELVA
El árbol que he escogido está en una ladera pedregosa en el punto más alto del Puerto San Rafael en Alcalá de la Selva, a una altura de 1600 metros.
Se trata de un pino negral (Pinus nigra), caracterizado por su corteza plateada. Este tipo de pino donde encuentra su mejor desarrollo es en zonas abruptas y en laderas de cierta pendiente.
Lo he elegido porque desde el Solano de la Vega es el que más destaca por su altura y por su forma desgarbada. Apenas tiene copa porque algunas ramas están rotas debido a los rayos que ha recibido por su posición en lo más alto. Me admiran sus cicatrices, lo que quiere decir que ha sobrevivido a varias tormentas y a pesar de ello se mantiene fuerte y esplendoroso.
Luz Alcalá, 4º B
lunes, 27 de abril de 2015
LA SABINA PINERA DE FORMICHE ALTO
Este es un árbol peculiar que hay en mi pueblo, porque es algo único: un pino del que se dice que un piñón nació en el corazón de la sabina, están tan unidos que parece que solo sea uno, la sabina tiene aproximadamente 230 años y el pino unos 60, aunque tenga difícil acceso a esta la visita mucha gente en la actualidad. Se ha mejorado porque han hecho una vía ferrata con menor dificultad. Esta se sitúa a la salida del segundo estrecho, todos los años los de la asociación van a tocar los décimos de lotería a esta porque dicen que da suerte, nunca nos ha tocado un premio gordo pero sí muchas veces la pedrea.
Según cuenta la historia:
Un pino estaba en lo alto del estrecho y este se enamoró de la sabina que estaba en la ribera del río, el pino intentó que crecieran mucho sus raíces para poder acariciarla pero entre lo pedregoso que estaba y sus diversas dificultades fue imposible que llegaran a tocarse, así que el pino desarrolló unas largas ramas y al cabo de unos años el deseo del pino se cumplió y un piñón cayó en la sabina, este creció, sobresalió entre la sabina y logró ver a su padre, el cual murió en un invierno al ser derribado por el gran preso de la nieve que estaba en sus largas ramas.
Iván Escrichemiércoles, 22 de abril de 2015
LA MORERA PARA LOS GUSANOS DE FORMICHE
Este es el árbol que he elegido. Me gusta mucho, porque siempre está ahí, en verano, invierno, otoño y primavera. Este árbol lleva mucho tiempo ahí, desde que era pequeña. Está cerca de la Fuente Nueva, que es el principio del pueblo y por lo tanto, siempre que voy con mis amigos a la fuente nos solemos sentar debajo y hablar un rato. Incluso cuando me asomo por el balcón de mi casa, lo vislumbro a lo lejos. Siempre será el referente en mi pueblo, Formiche Alto.
KRASIMIRA ANGELOVA 2º(ESO-PAB)
EL VIEJO OLMO DE EL CUERVO
Hace muchísimos años era costumbre plantar un árbol en la plaza de pueblo. Normalmente era un olmo, en mi pueblo, El Cuervo, había dos y tenían muchos años de edad. Hubo una enfermedad que afectó a una gran cantidad de ellos en distintas zonas.
En el caso de mi pueblo, uno de los olmos hubo que cortarlo desde la raíz pero el otro se pudo salvar conservándose en perfectas condiciones.
Este de la foto es el olmo de mi pueblo, me gusta porque mi abuelo y yo íbamos a regarlo cuando estábamos en el pueblo y también por su gran altura y su ramaje. Es un árbol que en verano da mucha sombra y los ancianos se sientas debajo de él para estar a la fresca. Da alegría a la plaza y los niños juegan a su alrededor.
CLARA GARCÍA
martes, 21 de abril de 2015
EL CASTAÑO DE FORMICHE
Este árbol es un castaño, es especial para mí porque cuando vine a Formiche Alto me estampé contra él nada más llegar .
Mis amigos y yo nos sentamos debajo en verano cuando hace calor, y también cogemos castañas y nos llenamos los bolsillos para ir por la calle a tirárselas a los gatos .
1º PAB Slavi Valchov
jueves, 16 de abril de 2015
CANDIDATO: Los chopos de San Agustín
He elegido estos chopos porque desde pequeño he estado jugando junto a ellos. A veces nos han ocurrido pequeñas penas como algunas pelotas encanadas. En otoño cuando se caían sus hojas hacíamos montones y nos tirábamos en estos. Y en verano, como son tan altos, aprovechamos su sombra. Aunque ya somos más mayores mis amigos y yo nos seguimos reuniendo junto a nuestros chopos.
Nicholas Valencia 2º (ESO-PAB)
CANDIDATO: Un albaricoquero en medio de los planos
CANDIDATO: UN ÁRBOL BAJO LA LLUVIA
He elegido este árbol, porque está cerca de donde vivo yo, es un árbol alto, con ramas largas y frondosas de un color verde oscuro, tallo grueso que comienza su ramificación cerca de la tierra.
En invierno cuando nieva parece un árbol navideño, al que solo le faltan los adornos.
Ya os habréis dado cuenta de que es un abeto.
Miguel Izquierdo Edo2º(ESO-PAB)
martes, 7 de abril de 2015
CANDIDATO: PINO DEL ESCOBÓN DE LINARES DE MORA
He elegido el " PINO DEL ESCOBÓN" como mi candidato ya que me llama mucho la atención las dimensiones de este pino y su antigüedad, pero sobre todo quiero destacar el afecto que ha tenido la sociedad. Podrían haberlo talado como los que hay alrededor, ya que es un sitio de tala de pino, pero no fue cortado y ahora es un sitio turístico de Linares de Mora y he aprendido que a veces no nos damos cuenta de que hay cosas que tenemos a nuestro alrededor y no les damos importancia, que pueden convertirse muy importantes para nosotros.
Diego Cercós Cercós (4º C)
sábado, 7 de marzo de 2015
CANDIDATO: EL REBOLLO GORDO DE VILLALBA
Guillermo Villarroya de 4ºC propone el rebollo gordo de Villalba porque "es el más grande de Europa".
lunes, 16 de febrero de 2015
Árbol turolense del curso
A raíz de la convocatoria del árbol europeo del año en la que participa el chopo cabecero de Aguilar de Alfambra, los alumnos de 4º C han pensado que en sus lugares de origen hay otros árboles muy interesantes, dignos de conocerse. Así que iniciamos aquí un proyecto para darlos a conocer. Busca el árbol, fotografíalo, envía la foto con todos los datos que puedas recoger y defiende tu candidatura.
jueves, 5 de junio de 2014
EL NUEVO TERUEL
Es la calle Pedro IV en Teruel, situada entre la Fuenfresca y el Ensanche. Hace unos años no había nada, el lugar que ocupa y sus alrededores eran campos de tierra, atravesados solamente por la carretera que lleva a Castralvo, pero sin las rotondas, que fueron hechas posteriormente. Enfrente, ya estaba la residencia de Javalambre (para nuestros mayores) y el antiguo Butano, donde ahora también hay bloques nuevos. Aquí se recepcionaban las bombonas naranjas de butano que luego eran repartidas por toda la ciudad y otros puntos. Entonces se usaban para cocinar y calentar las casas en invierno, actualmente disponemos del gasoil y gas ciudad.
La he elegido porque es la calle donde vivo y estamos muy a gusto. Esta vía y las que la acompañan representan el desarrollo urbanístico de la ciudad. Las zonas son más amplias, muy luminosas, con espacios ajardinados y carril bici. Está cerca el nuevo centro de salud y también del IES Segundo de Chomón.
Jorge Ramírez Calvete (3ºB)
miércoles, 28 de mayo de 2014
ALCAÑIZ, UN RINCÓN ABIERTO
Uno de mis rincones preferidos de Alcañiz es este, el que forman el ayuntamiento y la Lonja. Para hacer tiempo, todas las tardes jugábamos a los pitones frente a la puerta del ayuntamiento antes de que la Charradera nos llamara a escuela. Me temo que los críos de ahora ya no buscan los agujeros del gua, oinch, qué atraso. Pero todavía igual que entonces, cada sábado de Semana Santa a las seis y media de la tarde, como se puede ver (¿y oír? Una imagen no vale más que mil tambores), la plaza se llena de túnicas azules y todo retiembla con un estruendo atronador.
Fernando Muñoz
viernes, 25 de abril de 2014
BAJO UN OLIVO
Es curioso que a la mayoría de las personas les guste rememorar tiempos mejores y siempre sean los de la infancia. Seguro que en este sitio se podrán leer mil y una cosas del pasado. A mí, por ejemplo, me encantaría ser pequeña otra vez, justo antes de llegar a los doce, para poder estar en los años más felices de mi vida.
Cuando uno es pequeño lleva la inocencia siempre encima, tan solo lloramos si nos caemos y en seguida se nos pasan los enfados y volvemos a sonreír. Esa mirada de inocencia y esa sonrisa de máxima felicidad es lo que echamos de menos, reír de verdad, ser feliz con tan poco y sentirnos tanto sin ser nada.
Pues bien, esos años tan felices tuvieron lugar ni más ni menos que en Teruel. No creáis que ha sido en la calle o en los montes, que perfectamente podría nombrarlos; sin embargo, quiero destacar mi colegio, la Fuenfresca.
De pequeños solo deseamos crecer e irnos de esas cuatro paredes que creíamos que nos aprisionaban y nos dejaban sin libertad pero… ¿Qué pensaríais si os dijera que mientras muchos pensaban eso yo no quería hacerme mayor ni irme de ese magnífico colegio? Estaba a gusto jugando a polis y a cacos, a fútbol, a baloncesto… y lo mejor de todo es que mi clase era como una piña, una clase totalmente unida desde los tres años, queriéndonos y picándonos, haciendo travesuras y dando algún que otro disgusto a nuestros padres…y gracias al colegio tuvimos la oportunidad de conocernos. Además, cuando estamos en el colegio, sin darnos cuenta, ya empezamos a crear alguna que otra ideología, pero de una manera inconsciente, casi imperceptible. Esto lo digo porque me gustaría destacar un olivo, un olivo que hizo que a cinco personas nos cambiara la manera de ver las cosas. Ese olivo llevaba plantado en el colegio, como poco, desde que nosotros, los de 1997, empezáramos parvulario. Siempre quedábamos en ese lugar tan especial y nos pegábamos ahí todo el tiempo que podíamos. Hasta que un día, nos dijeron que lo iban a talar; en ese momento, fue cuando nos surgió, sin darnos cuenta, nuestra primera ideología, respetar el medio ambiente, la naturaleza tan salvaje y encantadora que nosotros casi siempre la menospreciamos y destruimos. No sé si fuimos los causantes de salvar el olivo o no, pero ahí estuvimos, cuidándole sin tener mucha idea. Cada día íbamos con botellas de agua para regarlo, le dábamos abrazos, besos, pasábamos horas con él e íbamos siempre a pedir al director y a los profesores que no lo talaran. Así pasaron los días y los meses hasta que nos dijeron que no, que no lo talarían.
Ahora, con 17 años, cada vez que pasamos por nuestro colegio y vemos el olivo o simplemente nos quedamos hablando de nuestro pasado juntos, se nos ilumina el rostro, y por un segundo volvemos a ser esos niños sonrientes e inocentes.
Tamara Pérez (1º BCS)
CAMPOS DE LA VEGA, RECUERDOS DEL PASADO
En casi todas las familias suele haber un objeto que pasa de generación en generación y normalmente aunque tenga un gran valor económico, el que nos importa de verdad, es el valor sentimental. Puede ser desde un anillo o un cuaderno, a un mueble o un cuadro. Pero en mi caso no es así, no es algo que se pueda guardar en un joyero o un cajón y ni si quiera cabe en una casa. Yo lo que conservo tras el paso del tiempo es un rincón de Teruel. Está ubicado en la zona de los campos de regadío de la Vega de Cella y son unas ochenta anegas que comparten paisaje con la Sierra Palomera. Por ellas parece no pasar el tiempo, pues aunque la forma de trabajar estas tierras y las manos que se han encargado de cuidarlas no sean las mismas, las vistas que tenemos hoy de ellas no han cambiado apenas. Por ello, este lugar es tan especial y mágico para mí, ya que me conecta directamente con mis antepasados porque sé que hoy mis ojos lo ven como lo vio mi padre cuando era más joven, como lo vio mi abuelo, mi bisabuelo y posiblemente mi tatarabuelo. Y por todo ello, este pequeño paraíso, es mi rincón favorito de Teruel. Victoria Serrano (1º BCS)
UNA TERRAZA CON VISTAS
El rincón desde el que está tomada la foto es la confluencia de la calle Comadre con la Plaza de la Judería, un lugar por donde ha pivotado buena parte del tiempo que llevo trabajando en Teruel; aunque ahora lo que quiero rescatar de esta foto es la primavera, el buen tiempo y el terraceo que le acompañan.
Jorge del Olivo Ferreiro
SAN AGUSTÍN
Al lugar que más me gusta ir cuando no tengo nada que hacer, es al depósito de agua de mi pueblo, que es San Agustín.
El depósito está en lo alto de una montaña, desde allí se ve todo el pueblo, hasta la carretera (foto).
Cuando estoy ahí arriba me olvido de todo y me gusta pensar cuando yo era pequeño y jugaba con mis amigos
Al bajar lo hago tranquilo y sin prisa porque me siento bien, y además para que no me caiga jaja…
Nicholas Valencia Castro (1º PAB)
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